A los 88, el amor volvió a aparecer entre mancuernas y bicicletas fijas
internacionales · 29/10/2026 05:00
Barbara Thompson y Fred Jenkins tienen 88 años y una historia que desmiente cualquier idea de que el romance tiene fecha de vencimiento. Después de enviudar, ambos pensaban que la chispa amorosa ya era parte del pasado. Sin embargo, el destino les tenía preparado un reencuentro con las mariposas en el estómago nada menos que en el gimnasio al que iban a mantenerse en movimiento.
Entre máquinas de ejercicios y rutinas de estiramiento, la charla se volvió costumbre y la costumbre, cariño. Lo que empezó como un saludo cordial terminó en salidas, bailes y tardes compartidas. Hoy, Barbara y Fred no ocultan su entusiasmo: aseguran que encontraron "nuevas ganas de vivir" y que la edad no es obstáculo para volver a ilusionarse.
La pareja mantiene sus propios espacios y rutinas, algo que ambos consideran clave para una relación sana. Además de entrenar, disfrutan de cultivar un jardín y moverse al ritmo de la música. Le hacen honor al lugar donde se conocieron: el gimnasio no solo les devolvió el estado físico, sino también las ganas de compartir la vida con alguien.
La historia de Barbara y Fred se viralizó como un ejemplo de que el amor no entiende de calendarios. A los 88, demuestran que después de una pérdida se puede volver a apostar al corazón, y que a veces el mejor lugar para encontrar a alguien es el menos pensado: entre pesas, cintas y una que otra mirada cómplice.
Fuente original: https://www.clarin.com/internacional/volver-enamorarse-88-anos-conocieron-gimnasio-encontraron-nuevas-ganas-vivir_0_znBZ0lq4cJ.html