Dejó su departamento en Barcelona para vivir en el campo y producir su propio aceite de oliva
internacionales · 21/08/2026 12:00
A los 29 años, Juan tomó una decisión radical: abandonar su vida en Barcelona para instalarse en una finca en Tarragona. Cansado del ritmo frenético de la ciudad y de pagar un alquiler de 1.000 euros al mes, decidió apostar por un estilo de vida más simple y autosuficiente.
Hoy, Juan cultiva sus propios alimentos, produce aceite de oliva ecológico y vive rodeado de naturaleza. "Dejé de pagar un alquiler de 1.000 euros al mes y ahora produzco mi propio aceite de oliva ecológico", cuenta con orgullo. Su día a día ya no depende de horarios de oficina ni del transporte público, sino de las estaciones y del trabajo en la tierra.
La transición no fue fácil: tuvo que aprender sobre agricultura, poda de olivos y conservación de alimentos. Pero asegura que la libertad y la conexión con el entorno no tienen comparación. "Antes vivía para trabajar, ahora trabajo para vivir", reflexiona.
Su historia se suma a la de muchos jóvenes que buscan alternativas al modelo urbano, priorizando la sostenibilidad y el bienestar personal por sobre el consumo y el estrés. Para Juan, el campo no es un escape, sino un reencuentro con lo esencial.