Después de los 50, la fuerza no alcanza: por qué sumar impacto para cuidar los huesos
internacionales · 03/08/2026 09:00
El doctor en actividad física Javier Butragueño sostiene que, pasados los 50, el entrenamiento no debería limitarse a las pesas: incorporar rutinas de impacto, como saltos o rebotes controlados, es clave para estimular la densidad ósea y prevenir fracturas.
Según el especialista, el impacto controlado genera una carga mecánica que activa las células formadoras de hueso, algo que la musculación tradicional no logra por sí sola. La combinación de ambas estrategias, fuerza e impacto, resulta más efectiva que cada una por separado.
Para armar una secuencia adecuada, Butragueño recomienda evaluar el estado corporal de cada persona y progresar de forma gradual. Se pueden empezar con ejercicios de bajo impacto, como caminar a paso rápido o subir escaleras, e ir sumando saltos suaves o rebotes en el lugar, siempre con la técnica correcta y sin dolor.
La clave está en personalizar: no todos los cuerpos responden igual, y la edad, el historial de lesiones y el nivel de condición física definen el punto de partida. La idea es avanzar de a poco, escuchando al cuerpo, para que el impacto sea un estímulo, no un riesgo.
En definitiva, después de los 50, la gym de fuerza es necesaria pero no suficiente. Sumar impacto de manera inteligente puede marcar la diferencia en la salud ósea a largo plazo.