Displasia de cadera en perros: diagnóstico temprano y nuevas técnicas que devuelven la alegría de correr
internacionales · 23/08/2026 04:30
La displasia de cadera es una de las afecciones ortopédicas más comunes en los perros, y aunque históricamente se la relaciona con las razas grandes, también puede presentarse en animales de menor tamaño. Así lo explica la veterinaria Marina Gonzalo, quien destaca que el panorama cambió radicalmente en los últimos años.
"Antes, un perro con displasia prácticamente no volvía a correr; ahora el diagnóstico temprano, la cirugía y la rehabilitación nos ayudan muchísimo", afirma la especialista. Este cambio de paradigma se debe a los avances en técnicas quirúrgicas y a la importancia que se le da a la rehabilitación postoperatoria.
La detección precoz es clave para mejorar la calidad de vida del animal. Cuanto antes se identifica el problema, más opciones terapéuticas existen y mejores son los resultados. Hoy en día, un perro diagnosticado a tiempo puede volver a disfrutar de una vida activa, algo impensable hace unas décadas.
La doctora Gonzalo subraya que la combinación de cirugía y rehabilitación es fundamental para que el perro recupere la movilidad. "La cirugía corrige la articulación, pero sin la rehabilitación adecuada, el animal no logra recuperar la fuerza muscular necesaria", explica. Por eso, recomienda a los dueños estar atentos a los primeros síntomas, como cojera o dificultad para levantarse, y consultar al veterinario ante cualquier sospecha.
La noticia es alentadora para los dueños de mascotas: la displasia de cadera ya no es una sentencia de inmovilidad. Con el cuidado adecuado, muchos perros pueden seguir corriendo y saltando, disfrutando de una vida plena junto a sus familias.