El miedo a caerse también lastima: el geriatra que advierte sobre sus efectos físicos
internacionales · 25/08/2026 00:00
El doctor Francisco José Tarazona, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, lanza una alerta que va más allá del susto puntual: el temor excesivo a sufrir una caída puede convertirse en un enemigo silencioso para la salud. Según el especialista, ese miedo lleva a caminar con rigidez, a reducir la actividad física y, en consecuencia, a perder fuerza muscular. Un círculo vicioso que, en lugar de proteger, aumenta el riesgo real de tropiezos y debilidad.
Tarazona explica que muchas personas mayores, tras una caída, desarrollan un temor desproporcionado que las paraliza. Esta actitud, lejos de ser prudente, se vuelve contraproducente: el cuerpo se tensa, los movimientos se vuelven torpes y la musculatura se atrofia por falta de uso. El resultado es una mayor vulnerabilidad física y una menor capacidad para reaccionar ante un desequilibrio.
El especialista subraya que la clave está en mantener un nivel adecuado de actividad, adaptada a cada persona, para conservar la fuerza y el equilibrio. No se trata de ignorar los riesgos, sino de manejarlos con inteligencia: ejercicios de fortalecimiento, trabajo de equilibrio y una marcha segura son herramientas fundamentales para romper ese ciclo de miedo y deterioro.
En definitiva, el mensaje de Tarazona es claro: el miedo a caerse no debe convertirse en una condena al sedentarismo. Cuidar el cuerpo, moverse con confianza y buscar apoyo profesional cuando sea necesario son pasos esenciales para mantener la autonomía y la calidad de vida en la edad avanzada.