Karlos Arguiñano, a sus 77, revela su fórmula: café con leche, pan con aceite y 45 minutos de estiramientos
internacionales · 27/08/2026 05:00
El reconocido cocinero vasco, fiel defensor de la alimentación saludable, no deja nada al azar. A sus 77 años, Arguiñano mantiene una rutina matutina inquebrantable que lo prepara para sus días frente a las cámaras. Se levanta a las 06:30 y arranca con un desayuno simple pero contundente: café con leche, pan con aceite de oliva y fruta. Pero lo que más llama la atención es su dedicación al cuerpo: 45 minutos de estiramientos diarios.
El chef, que lleva décadas promoviendo la cocina casera y equilibrada, aplica su filosofía también a su vida personal. Esos estiramientos no son solo físicos; son su momento para conectar con el silencio y calmar la mente antes del bullicio del plató. Arguiñano asegura que esta práctica es innegociable, un ancla que le da estabilidad en un oficio donde el estrés suele estar a la orden del día.
Con esta rutina, el vasco demuestra que la constancia y los hábitos sencillos son la clave para mantenerse activo y con energía. No se trata de grandes sacrificios, sino de priorizar el bienestar. Y claro, su desayuno, tan típico de la dieta mediterránea, es otro pilar de su día: aceite de oliva virgen extra, pan y fruta de temporada. Así, entre estiramientos y un buen café, Arguiñano sigue siendo un ejemplo de que la salud y la pasión por lo que uno hace pueden ir de la mano, incluso a los 77.
Su mensaje es claro: el silencio matutino y el movimiento son tan importantes como el mejor de sus guisos. Porque, como él mismo dice, una mente calmada y un cuerpo despierto son la receta perfecta para empezar el día con buen pie.