Ojo con el consuelo: por qué tu mascota puede no calmarte en momentos de estrés
internacionales · 30/08/2026 03:30
Muchos pensamos que acurrucarnos con nuestro perro o gato es la mejor receta para bajar las revoluciones en un día complicado. Pero un estudio reciente de la investigadora en psicología Sanne Peeters sugiere que la cosa no es tan simple: interactuar más con tu mascota cuando estás estresado no siempre ayuda, y en algunos casos hasta puede intensificar la angustia.
Según Peeters, el problema no está en el animal, sino en cómo nos relacionamos con él en esos momentos. Si no sabemos leer sus señales o forzamos una interacción cuando el bicho no está de humor, podemos generar más tensión. Por ejemplo, abrazar a un gato que quiere estar solo o insistir en jugar con un perro que está nervioso puede terminar en arañazos, ladridos o simplemente en una sensación de frustración que nos deja peor de lo que estábamos.
La clave está en entender que las mascotas también tienen sus propios estados de ánimo y límites. A veces, lo mejor es darles su espacio y buscar otras estrategias para calmarnos, como respirar profundo, salir a caminar o escuchar música. La investigadora sugiere que, en lugar de usar al animal como una herramienta antiestrés, aprendamos a convivir con ellos de forma más consciente y respetuosa.
Así que, la próxima vez que estés al borde del colapso y quieras refugiarte en tu peludo, parate un segundo a observar cómo está él. Si se acerca y busca contacto, genial; pero si se aleja o muestra signos de incomodidad, mejor dejarlo tranquilo. Tu bienestar emocional y el de tu compañero de cuatro patas te lo van a agradecer.