Optimismo vs. esperanza: la lúcida distinción del filósofo Gabriel García de Oro
internacionales · 05/09/2026 05:30
Vivimos en una época que nos empuja a ser positivos a toda costa. El filósofo y coach Gabriel García de Oro alerta sobre esta presión cultural en una reciente columna para 'Cuerpomente', donde plantea una distinción clave entre dos términos que solemos usar como sinónimos: optimismo y esperanza.
Según García de Oro, el optimismo se ha convertido en una obligación social: estamos obsesionados con resultados inmediatos y positivos, lo que nos deja sin espacio para la reflexión y el procesamiento de las dificultades. Esta exigencia de estar siempre bien puede resultar agotadora y, paradójicamente, contraproducente.
En cambio, la esperanza, tal como la define el autor, no implica negar la realidad ni forzar una sonrisa. Es una actitud más profunda y realista, que nos permite sostener la incertidumbre sin caer en el pesimismo paralizante. Mientras el optimismo busca certezas rápidas, la esperanza se construye en la aceptación de lo que no controlamos.
La propuesta de García de Oro invita a revisar nuestra relación con las expectativas y a darnos permiso para sentir. En un mundo que premia la productividad y la positividad tóxica, recuperar la esperanza como práctica reflexiva puede ser un acto de resistencia y de salud mental.
Este enfoque llega en un momento donde el burnout y la ansiedad crecen, y donde las redes sociales amplifican la presión por mostrar una vida perfecta. Tal vez, como sugiere el filósofo, sea hora de bajar la exigencia del 'siempre bien' y abrazar una mirada más humana y compasiva hacia nosotros mismos.