Panadería histórica de Burgos cierra los domingos: “No hay quien quiera trabajar”
internacionales · 22/08/2026 04:30
La histórica panadería de Marimar de Miguel, en Burgos, tomó una decisión que sacude al barrio: ya no abre los domingos. El motivo no es la falta de clientes, sino de personal. "La gente se cansa rápido", explica la dueña, y es que encontrar empleados dispuestos a laburar los fines de semana se está volviendo una odisea.
El problema no es solo de su negocio. Marimar apunta a un fenómeno más profundo: la falta de relevo generacional en los oficios. Los jóvenes, dice, ya no quieren saber nada con levantarse temprano para amasar pan o atender el mostrador un domingo. Prefieren otros trabajos, con horarios más flexibles o menos exigencia física.
Esta situación obliga a los comercios históricos a ajustar sus horarios, algo que afecta tanto a los dueños como a los clientes que confiaban en encontrar su pan fresco los fines de semana. Para Marimar, cerrar los domingos fue una decisión dolorosa pero necesaria: "No podemos seguir así, quemando a los pocos que se animan a quedarse".
La historia de esta panadería es solo un ejemplo de un problema que crece en todo el país. Mientras tanto, Marimar sigue al frente, con la esperanza de que algún día alguien quiera tomar el relevo. Pero por ahora, los domingos son para descansar, no para vender pan.